La película de esta semana tiene ciertas particularidades entre ellas que su director Antonio Campos, norteamericano (descendencia brasilera e italiana), apenas tenía 25 años cuando la dirigió. Ha estado en diferentes festivales como selección oficial entre los que se destacan el Festival de Cine de Berlín, el de New York y el Festival de Cannes en la categoría Una Cierta Mirada.
Además de lo mencionado, la película guarda cierta particularidad en su forma narrativa, muchos la ubican en la categoría experimental gracias a su propuesta visual y sonora que se apoya en las nuevas tecnologías, a su vez la camarografía, sus planos, ángulos y fueras de campo la hacen especial. La mirada adolescente en esta cinta es compleja, nada similar a lo que nos muestra el cine comercial a pesar de que aborde temas juveniles, de sexo, drogas y violencia. Un film potente y crudo con un montaje visual inquietante.

