Una historia basada en hechos reales que se aleja de toda sensiblería. Un reto dramático para un director, que ha evitado el lamento y ha aprovechado un tema sensible para darle un giro a la superación. Más allá de la enfermedad como condición, la propuesta del director ha sido enfrentar la temática con un toque particular a partir de la narración de su protagonista.
La propuesta visual es tan delicada y consecuente con la historia, desde la posición y movimiento de la cámara, que acerca y conecta al espectador, no solo con la trama sino con la atmósfera. Además de un brillante performance actoral del personaje principal, la cinta ofrece un toque de humor agradable y aliviana una asunto difícil como lo es la discapacidad.
Una película que te deja una sensación diferente a pesar de hablar de enfermedad y superación. Tiene su magia, guarda la moderación y se arriesga.
Véanla, al ritmo de cada quien.

