Semanas atrás estuvo en este espacio una película islandesa que curiosamente reúne algunos aspectos similares con esta aclamada cinta italiana que se ha paseado por tantos festivales haciendo bastante ruido. Y es que como lo mencioné aquella vez, una temática, tan llena de elementos memorables, como lo es la adolescencia y el descubrimiento de la identidad, puede respaldar notoriamente una historia bien contada.
Luca Guadagnino construye una narración frenética y libertina a la par de su personaje principal que le permite engranar un universo fresco, ligero y sensual. Si bien en "Hjartasteinn" el contexto espacial fue un factor clave, aquí el contexto temporal marcado por el verano - una estación tan deseada en los países con estaciones - trae consigo una dinámica de interacción, soltura y hasta alegría.
Esa conjunción de elementos sumados a las grandes actuaciones, el buen ritmo y lo divertida que resulta, es quizá la fórmula potente de este film que sabe perfectamente fluir e hilarse con un mensaje sugestivo de vivir a plenitud como aquella querida juventud.
Véanla, al ritmo de cada quien.

