Hipnótico. Así resulta este documental poderoso en tierras de los Balcanes, que sucede entre las montañas remotas del país de Macedonia del Norte. El espectador, cómplice cercano de una mujer y su madre, podrá vivir, sufrir y juzgar la realidad rural de unas personas que distan de principios morales conviviendo bajo el mismo cielo.
El ejercicio etnográfico implícito en el acompañamiento de las rutinas, de la mano de una cámara y un micrófono, expone realidades, invita a la reflexión sobre la condición humana frente a la tradición, y genera incertidumbre sobre la relación del hombre y la naturaleza.
La postura de los realizadores frente a esta obra, parece entenderse a través del montaje, dándole la oportunidad al espectador de sacar sus conclusiones. El antes, durante y después de la aparición de los nuevos habitantes permiten construir un relato profundo y sensible sobre la vida, la familia y la naturaleza.
Véanlo, al ritmo de cada quien.

